El pavimento de microcemento estándar no es deslizante en comparación a otros suelos más habituales. Se puede aplicar un acabado antideslizante al revestimiento de microcemento para garantizar determinada clase de resbaladicidad. Los trabajos de aplicación de microcemento son protegidos con un acabado de poliuretano.
Según la norma UNE-ENV 12633:2003 que regula los índices de resbaladicidad y determina la clase que deberá tener un suelo en función de su uso, al revestimiento de microcemento sellado con poliuretano le correspondería la clase 1. En el caso de incorporar microesferas de vidrio en la primera mano de poliuretano, le correspondería la clase 2.
La norma no es aplicable en zonas de uso restringido como viviendas, al no superarse los 10 usuarios habituales. El acabado estándar es por lo tanto en este caso el adecuado. Para incrementar la clase de resistencia al deslizamiento (Rd) es posible aplicar microcementos texturados granallados.